como quien sale a la calle yo entro en tus ojos...
como quien llama por telefono al mar yo pulsé tu nariz...
como quien guarda elefantes en el pecho yo te regale mis días...
como quien espera el micro yo te esperaba dormida...
como si esto fuera poco tengo mucho más...
Te marqué el camino exacto señalé con tinta negra el camino que debías seguir para llegar dibuje el mapa a la espalda de nuestro lugar favorito de di las instrucciones de forma muy sencilla da dos pasos al este tres pasos al oeste dobla en la esquina abre la puerta con mucho cuidado muy despacio y finalmente entra muy lentamente así disfrutaremos más el triunfo
Escaparnos de los Ellos los que se encuentran a nuestro lado ocultarnos aunque parezca una misión imposible buscar un lugar oscuro en el colegio para darnos un simple beso ir inventando día a día nuevas justificaciones para seguir compartiendo la habitación del hotel
Y reírnos de todos de los ellos, de los aquellos mientras en ese salón vacío buscamos la posición correcta donde el cóncavo y el convexo se encuentren en perfecta armonía mientras nos besamos por atrás y por delante mientras quedan marcas en nuestros cuerpos las que tendremos que ocultar al día siguiente donde volveremos a buscar otro lugar otro lugar donde jugar total el lecho nunca será de rosas pero aún así es suficiente para nosotros
Nos advirtieron mil veces "si juegas con fuego te puedes quemar" y pese a las advertencias lo hicimos jugamos tantas veces que las quemaduras fueron de tercer grado nos desfiguramos los rostros necesitamos ingertos para reconstruirnos pero no hubieron donantes disponibles y los cultivos se demoraron tanto que no pegaron en la piel ¿qué hacemos ahora? nos ven como dos mostros ocultándonos huyendo de todos, evitándonos el uno al otro para no enfrentar la realidad caminaremos por las cloacas entre las sombras y esperaremos no chocarnos para no ver nuestra grotesca realidad
Hoy sin dudar vuelvo a tú lado "he roto todos mis poemas los de tristezas, los de penas" ya no pesigo sueños rotos, ya no busco otros sueños rotos para remendar los mios
si viajas al país del norte, donde los vientos golpean fuerte en la frontera, dale recuerdos de mi parte a un chico que vive allí, en otro tiempo él fue mi verdadero amor. Si vas cuando las tormentas de nieve, cuando el río se hiela y el verano acaba, por favor mira si lleva un abrigo cálido que la proteja de los aulladores vientos. Por favor, mira si sus cabellos cuelgan largos, si dan vueltas y vuelan sobre su pecho, por favor, mira por mí, si su cabello cae largo, de ese modo es como mejor lo recuerdo Me pregunto si me recuerda siquiera un poco, muchas veces lo he rogado, en la oscuridad de mi noche, en la claridad de mi día. Así que, si viajas al país del norte, donde los vientos golpean fuerte en la frontera, dale recuerdos de mi parte un chico que vive allí, en otro tiempo él fue mi verdadero amor
Al fin la tristeza es la muerte lenta de pequeñas cosas esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón… Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso, que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo
Eso que debió ser simple, que debió comenzar con una sonrisa, con un gesto tierno con una caricia un abrazo, se torno oscuro, del ocre al gris… del gris al negro, eso que debió ser tierno y lindo, se diluyó tanto pero tanto, que quedaron manchas en el trabajo prolijo de niñito primer puesto de la clase. Y no hubo un comienzo ni un adiós, simples salidas prolongadas, simples salidas que nos desgastaron que nos dejaron incómodos, sin poder mirarnos a los ojos nuevamente, sentados uno frente al otro sin conversar, sin poder conversar con tranquilidad, con la incomodidad frente a nosotros, sin saber como tratarte Pero que éramos ¿amigos, salida, amigos con beneficios? ¿pareja?... no eso nunca estuvo en nuestros planes, pareja jamás, te cerraste a conocerme, te cerraste a dejarte querer, y así estuvimos andando por arenas movedizas, y caminábamos distantes largos trechos, pensando yo en mi ignorancia creyendo que había logrado salir de todo, tenerte lejos era la solución, pero de pronto y sin pensarlo estaba ahí volviendo tontamente a tus días, velando tú sueño, una que otra noche que nos dejamos llevar. Pero el tiempo pasaba y mientras me besabas a mi, y aunque no había promesas de amor, ni mucho menos, al menos un poquito de respeto pensé que podía existir, pero no existió y me dio pena, ya no te considere ni siquiera como un amigo porque a una amiga no la dejas en situaciones tan incómodas como me dejaste a mi…besándome un momento y a los cinco minutos frente mío besándola a ella, diciendo que la quieres, que a la amas gritando “kuyay”. Y aunque el tiempo ya pasó y conocí a otras personas, como al muchacho de Paris que mandaba cartas y flores todas las tardes de todos los viernes, el muchacho de sierras y selvas compartidas de debates sobre el indigenismo, y ahora el muchacho del café, que todas las mañanas religiosamente desde abril hasta agosto, llega con una taza de café para despertarme, me esconde los cigarros, que aprendió a escuchar gusanos…Y ahora estoy dejándome querer, dejando que se enamoren de mí, y no sé si algún día me volveré a enamorar, si algún día volveré a querer, si funciona el “si te quieren quiere”, la verdad no lo sé, siento que estoy creciendo, que logré salir de situaciones incómodas, que logré salir de las arenas movedizas, que logré despedirme de ti sin que te dieras cuenta, que no fuiste tan importante como pensé, que soy más egoísta de lo que pude imaginar, que prefiero reír a llorar… y mientras ría seré feliz… que prefiero los días de lluvia que los días soleados, que prefiero ver el amanecer desde la ventana de mi casa que desde cualquier otra… y sólo te digo para la próxima vez que salgas con alguien te fijes un poco más en sus sentimientos y recuerda “el amor es simple… no te compliques” Y tal vez esta carta nunca te llegue y será lo mejor…