viernes, 28 de enero de 2011

Pájaro muerto

Sus cantos no se escuchaban
esta vez ya no se mezclaba con los sonidos del río
tampoco se perdían con el sonido del viento
ni coloreaba las mañanas lilas
se había ido a manera de elegía triste
se había marchado entre el tenue panorama
la niña que lo cuidaba lo vio morir
y pensó…nunca más pájaros que alimentar
no más cantos al viento
ya no quiero llorar por su partida
no quiero sufrir por sus huidas improvisadas
por los días que nunca llegó
y se quedó en la ventana esperándolo
por las veces que la buscó sólo porque tenía hambre
sin un gesto tierno para ella

Pájaro picoteando pedacitos de su sangre
pedacitos de su cuerpo inútil, inerte
devorando su cuerpo putrefacto
pájaro sombrío que nunca supo quererla
que nunca la dejó hablar
tenía que hacerlo un bocado de alpiste
y arrojar sus cenizas al mar
que se pierdan con el viento
no volverá a verlo jamás
todo había terminado
abruptamente sin adioses
y así era mejor dolía menos que sus idas y vueltas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Te miré

Te miré nuevamente...suelo hacerlo callada cuando tu mirada se pierde en el viento... te miré de reojo mientras buscaba una explicación a tus silencios...te miré como buscando una explicación... como buscando una respuesta que no llegaría...te mire sabiendo de ante mano que mis preguntas no tendrían respuesta...
Nos sentamos nuevamente sabiendo de antemano que ninguno hablaría, sabiendo yo que algo ocultas, que tus palabras las gana el silencio, te pregunté mil y una veces si me quieres poco o nada...y de tu boca no salió una sola palabra y mis reclamos eran más continuos, los silencios de tu parte eran cada vez más grandes...tan grandes que nos fueron separando día a día.
Y de tu boca no salió una palabra...y te quedaste ahí sentado mirando el horizonte como sueles hacerlo...y me fui para más nunca volver...

sábado, 9 de octubre de 2010

...Al límite

Era reinventarme cada cierto tiempo (cada cinco años) era cortarse el cabello y mirarse al espejo para preguntarse siempre… esa otra no soy yo, quién es yo, era cambiar superficialmente que otros noten el cambio, era buscar el lugar donde el sol brille, donde el sol se huna con el mar, donde el sol se mezcle con río…donde el sol se pierda con las aguas…donde pueda encontrar paz.

Era caminar por la vida buscando algo, sin saber que era exactamente, era buscar por los campos caminando sobre la oscuridad y cegada por la lluvia del camino, buscar entre el cielo y el infierno algún caserío vacío que me pueda cobijar una noche, era ver el tiempo desmoronándose en las manos, recostarse en el verde campo mientras el sol cegaba mis ojos recordándome aún sin quererlo lo lejos que se encontraba de mi, el tiempo ha pasado y su risa de artista comprometido de bebedor incansable se ha ido desvaneciéndose haciéndome pensar que jamás lo conocí, él que era de una raza inferior que se paraba sobre la mesa de algún bar a gritar “reinventemos el amor” y las miradas acusadoras de todos lo juzgaban, yo lo contemplaba con admiración “oh! Bello adonis despliega tus alas sobre mi”

Era esa extraña sensación de nacer en otra época, de contemplarlos como nos veían atónitos mientras nuestros cuerpos autodestructivos se vestían de sangre y disparos en las noches de silencios, era huir de lo aprensivo de tus días para regresar casi por costumbre a tu casa templo de la oscuridad, morada infernal… recuerdo con nostalgia esos días… pero la hora de reinventarse había llegado y tú ya no encajabas en ella y así como un día te atraje a ella… también me marché y aunque he sido guitarrista, cantante, danzarina, caminante de selvas y sierras y trato de no pensarte todos los días aún sin quererlo mi recuerdo vuelve a ti…

martes, 24 de agosto de 2010

Él

Él no habla mucho le gusta perderse en sus pensamientos, él mira de reojo mientras fuma un cigarrillo intentando reflejar un aire de misterio, él sonríe con medio labio, la risa no le sale fácilmente solamente cuando le hablo de alguna tontería mientras agito alocadamente mis manos, mientras hablo más rápido o más lento nerviosa por tu presencia queriendo parecer tal vez una chica interesante.

Él camina pausadamente mientras su delgada y desgarbada figura le da un toque quijotesco de soñador incansable, redactor de mentiras en alguna revista con la que no necesariamente comparte la línea editorial. Él es un tipo callado con aires de intelectual, es esa persona que se sienta al fondo y te observa sin animar a conversarte, que sabe tus movimientos mejor que uno misma, es esa persona que te asusta y te atrae aunque no sabes explicar porque, es la física y la química entremezclada en un sin fin de emociones.

Y te acercas a mi con tu andar pausado y tu esbozo de sonrisa hablamos de la selva y de los ríos nos reímos haciendo parecer que un año no ha pasado, haciendo parecer que el tiempo es aún más relativo de lo que pensamos; las horas los minutos pasan, el tiempo pasa de manera tan acelerada que hace ver que ya ha amanecido y nos hace ver que tenemos que marcharnos a nuestras casas, y me acompañas a mi casa caminando, y te acompaño a tu casa caminando y me vuelves a acompañar a mi casa pues es difícil separarse cuando no sabes cuando nos volveremos a ver… ha pasado un mes después ese día y entre el trabajo y los estudios el tiempo no me alcanza para nada pero hoy llegó un email desconocido era Él preguntándose si podíamos salir alguna vez…