como quien sale a la calle yo entro en tus ojos... como quien llama por telefono al mar yo pulsé tu nariz... como quien guarda elefantes en el pecho yo te regale mis días... como quien espera el micro yo te esperaba dormida... como si esto fuera poco tengo mucho más...
sábado, 24 de noviembre de 2012
Para Ese
cuerpos moviéndose entre el ruido
cuerpos entremezclados... sudados
moviéndose al ritmo de una canción
papararara
entre los vasos de cerveza y las narices blancas
chicos entrando al baño de 3 en 3 de 5 en 5
la música se oye más fuerte
casi puedo tocarla
me pierdo en ella... bailo y bailo sola
Te miro de reojo... no te acercas
te miro de reojo... te acercas
te acercas peligrosamente
sigo bailando estas frente a mi... te siento
tu boca se prende de mi cuello
no te empujo como lo había planeado
te sigo el juego
mientras pienso que odio romper mis promesas
de no verte, no tocarte nunca más
odio que en todas mis fantasías tu rostro aparezca
mierda odio que me gustes tanto
Me dejo llevar, siento tus manos en mi cuerpo
"tus manos corriendo locas sobre mi"
me hablas al oído... me pides irnos del lugar
entramos al baño
me besas rápidamente, juntamos nuestros cuerpos una vez más
nos tocan la puerta del baño estamos haciendo mucho ruido
y los chicos que entran a empolvar su nariz nos tocan la puerta
mierda tenemos que parar te alejo y salgo del baño
bailo sola, bailo sola
me miras te acercas a una chica
la besas, te miro mientras te odio
salgo a tomar aire
no puedo verte más, no puedo verte con otra
no puedo seguir con este juego
la besas mientras me miras
finalmente me voy
tengo que huir de ti
camino sola buscando un taxi
alguien me llama eres tú
te empujo como lo pensé tantas veces... siento que te odio
me abrazas... te abrazo
somos tan inmaduros que no sé como acabaremos
como terminará todo
Te beso nuevamente
te beso los ojos y tu cicatriz, cuantas veces más jugaremos a esto que a veces se asemeja al amor
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Cambiame...cambios
sábado, 27 de octubre de 2012
Para un amigo...a la distancia
Lo conocí hace un tiempo,
para verlo tenía que pasar por un ritual de sellos que te dejaban marcado el cuerpo,
cuyo objetivo era hacerte sentir incómodo,
solía pasar por una revisión larga,
solían hacernos sentir mal por visitarte, por acompañarte.
Lo conocí hace un tiempo y aún lo recuerdo como si fuera ayer...
me recibió con una sonrisa y dispuesto a contestar mi larga lista de preguntas,
ayudar a una joven que buscaba algunas respuestas,
comprender que había sucedido en su país, me recibió y ayudó sin cuestionamientos.
Me recibió en ese cuarto pequeño,
ese cuarto en el que guardaba tantos libros,
algunos escritos sueltos, con algunas reflexiones de su vida,
ese cuarto gris de cemento y rejas que encerraban su cuerpo, pero nunca su espíritu,
nunca su mente,
me recibió siempre con una sonrisa,
me recibió siempre con la mayor disponibilidad
y me contó tantas historias, me enseñó otra parte de la historia,
me ayudó a reconstruir una historia.
Lo deje de ver por azahares del destino,
trate de saber de él, preguntar cómo estaba,
al poco tiempo supe de su enfermedad,
de los pedidos de libertad de su familia,
lo vi en especiales por su libertad,
lo recordé, me entristecí, grité de impotencia,
me enfurecí por lo mal que anda la justicia en el Perú,
justicia para unos no para todos.
Y hoy me levanté temprano a estudiar y a escribir,
y me lleve la ingrata sorpresa que Jaime ya no estaba con nosotros,
que se había ido,
que consiguió otro tipo de libertad,
esa libertad que el estado peruano tantas veces se la negó,
que no pudo conseguir a pesar de su deteriorada salud
...Hoy a la distancia lo recuerdo, quisiera estar con la familia pero me es imposible, otra vez esa cruel distancia que nos separa me impide darles un abrazo acompañarlos en este momento...solamente me queda decirle...hasta siempre compañero...hasta siempre Jaime...y gracias por las enseñanzas...gracias por lo que me enseñaste y gracias por el tiempo que ofreciste...más temprano que tarde seguramente nos vamos a encontrar, y ten por seguro que siempre te recordaré con una sonrisa amplia.
lunes, 2 de enero de 2012
del 2011 al 2012
El reloj suele correr más rápido últimamente, en un minuto pasa de las 9 de la noche a la una de la mañana, inconstantes minutos, crudos minutos que vienen y pasan y pasan riéndose burlonamente…suicidándose rápidamente delante mío…extraño cuando caminaban más lento, extraño cuando caminaba más lento… extraño cuando caminábamos lentito.
Un año más comenzó nuevamente, el 2011 se fue sin pena ni gloria… algunos altibajos, algunas alegrías, muchas penas y algunas confusiones, podrían reconstruir el año, quisiera poder decir que conforme pasaron los días todo se resolvió todo y fuimos felices como decían aquellos cuentos que me contaba mi papá “y vivieron felices comiendo perdices” mientras afuera de los altos la lluvia caía fuertemente haciendo sonar las calaminas y algún rayo nos alumbrara y algún trueno nos despertara.
El año se fue dejándonos un sabor a triunfo y derrota al mismo tiempo, ese tufillo que algo no anda bien pero sin embargo debemos seguir adelante, apoyando lo que alguna vez creímos, apostando por algo nuevo, apostando por un futuro distinto para los que vienen, para aquellos locos bajitos… seguir apostando por querer que el mundo sea un lugar mejor, un lugar sin tantas injusticias, sin ricos ni pobres, un lugar donde las utopías sean realidades…ilusa sí... pero eso nos enseñaron nuestros padres a querer que lo imposible sea posible.
Se acabó el año y el 2011 se fue dejándome muchos viajes, países nuevos, ciudades nuevas, personas maravillosas con las cuales nos hemos reído, compartido, bailado, discutido, pero sobre todo hemos compartido sueños y utopías, amigos que se van sumando en el camino a esos amigos y amigas de siempre, que aunque cada vez nos veamos menos sé que siempre estarán y están ahí.
Y llegó el 2012 con sus retos y con sus bemoles, con mi típica lista de cosas que quiero hacer para este año, y mi visita a la feria de las alasitas… el año empezó tranquilo, con música y muchas uvas (y esperemos que continúe así), además espero que no se vaya tan rápido como el 2011… que se quede un poquito más con nosotros, que nos de ese gusto de caminar lentito…
Y me termino estas aburridas líneas deseándoles a todos mis amigos y amigas, las nuevas, los de siempre, las constantes, los inconstantes, las casadas, los solteros, los que están en Lima, los que están fuera de ella…a todos ellos un muy feliz año 2012 que todo lo que se propongan se cumpla lo mejor del universo para ustedes…los quiero mucho a cada uno y una de ustedes…
viernes, 12 de agosto de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Escritos de Ella
duerme
todas las estaciones
Te amaré siempre
Aunque nunca mi cuerpo
se tienda junto al tuyo
J.T.
Y el tiempo los separó, ella una muchacha que siempre pareció que no tuvo rumbo fijo, que nunca se quedó quieta, ahora se encontraba detenida en un trabajo de más de 10 horas al día, un enamorado que de cuando en vez venía a recogerla al trabajo… otras muchas más ella iba a buscar a su casa, un muchacho demasiado tranquilo, el típico chico serio y aburrido que tiene cuidadosamente estructurada en su agenda las vacaciones hasta del 2012 (si es que no el 2013), todo estaba perfectamente y cuidadosamente detallado en aquel aburrido cuaderno. Pero tal vez eso era lo que necesitaba ella, alguien que la ordenara, que le permitiera tener esa estabilidad que ella nunca pudo conseguir antes, que le cortara las alas que haga que encuentre esa tranquilidad (a medias).
El continuo su rumbo, viajo muchas veces, se enamoró otras muchas más, drogas, días enteros de fiestas, muchos excesos ninguna mesura, él siguió como siempre, él no cambió. Nunca le escribió un correo, ni la volvió a llamar pensó que en su nueva vida, con sus nuevos amigos él ya no encajaba, que ella se avergonzaría de él, su amigo desaliñado, sin una carrera concluida aún, él no cambió…ella sí y eso le desconcertaba.
Era un viernes cualquiera, eran la 1 de la mañana y era la hora exacta en la que ella tenía que partir de la casa de su enamorado rumbo a su casa (así él lo había dispuesto y ella simplemente se acostumbró…el hombre es un ser de costumbres), quiso caminar como hace tiempo no lo hacía, por el malecón, sentir un poco de la brisa marina golpeándole la cara, caminar sobre los muros con los brazos abiertos tal vez así podría nuevamente volar un poquito aunque sea bajito.
Entre ese frío de otoño vio un rostro familiar caminando con una gran mancha de personas que seguramente iban a alguna fiesta barranquina, se reconocieron al instante, él se despidió del grupo ella lo saludo como si fuera la última vez que lo fuera a ver (tal vez si lo era), se quedaron solos como hace tantos años no lo hacían… se sentaron el pasto mirando el mar, ambos tenían tanto que contarse que no pudieron hablar nada… ella se recostó en su pecho no hablaron de nada y no se dijeron nada, simplemente estaban ahí juntos en un momento tan perfecto que merecía ser eterno…