Esta madrugada debo hablar contigo
Perdoname por no saber que las nubes eran pasajeras en tú rostro. Tengo tu ausencia perfumando de gris todas las calles y beso dulcemente la luz de los postes para que alumbren en el bosque que sueñas de noche la vida habla con sencillez, por eso mismo te escribo.
Hoy es más largo el camino de tu casa a la mía... por pensar y pensar en tú nostalgia no pude ver el final de Arenales hasta llegar a él, años más tarde...Una vez dentro de mi cama se me ocurrió peguntarte en que crees pero el silencio me mando callar...mi voz de madrugada es una banca donde reposa el viento, una flor suspendida en tus labios
Ahora te siento bajo la mirada de la lluvia y te pido perdón por no entender que me esperabas, con la luz prendida, libre de contradicciones y de fuerzas ciegas, con un poco de comida y el corazón apretado por mi mensaje sin tiempo real...Esta madrugada calla tanto que puedo oír tú respiración dormida crecer junto a la hierba de los parques
Gracias por estar presente
como quien sale a la calle yo entro en tus ojos... como quien llama por telefono al mar yo pulsé tu nariz... como quien guarda elefantes en el pecho yo te regale mis días... como quien espera el micro yo te esperaba dormida... como si esto fuera poco tengo mucho más...
lunes, 14 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
Escenas de caiz
¿Pretendes espiarme? Preguntó alegre y con voz ebria
Pretendo contarte un cuento. Un cuento triste. El cuento de una muchacha que se enamoró de un chico y cambió totalmente por el. Y el día que quiso decirle cuán importante era para ella, cuanto había trastocado lo seguro en ella, se enredo con las palabras, lo miró fijo y se fue.
Es increíble – dijo – es tan, tan triste.
Tiéndete en el suelo le pedí, no abras la puerta del baño, le rogué…
Una mujer desnuda es un laberinto. Eso pensaba el muchacho. Acuéstate en el suelo. Él era un buen chico pero estaba muy confundido. ¿Estas ya acostada? Bien. Ella era una buena chica pero tan tímida que después no supo como explicar a Él lo que sentía. El no escuchaba, se había zambullido en sus propios pensamientos y empezaba a cuestionarse de todo, incluso sus sentimientos. Le pidió un tiempo y le destrozó el corazón. Pero a veces hay que ser egoístas para ser feliz pensó. Durante el tiempo el muchacho se convenció de que la muchacha era buena, pero también decidió no continuar con alguien que ni siquiera sabía como comportarse. No se dejó conmover por las lágrimas de Ella, aunque Ella nunca lloró. No se dejó acosar, aunque Ella no lo acosó. Quiso pensar que esa “relación” fue bonita sobre todo porqué fue breve y quiso olvidarlo, recordarlo como un sueño que es lo mismo que olvidar… pero no fue un sueño. Y la muchacha lo sabía. Lo sabía bien. Era lo único que sabía. Pero después de todo no fue una tragedia pues solo estuvieron… ¿sabes cuanto estuvieron? Un día, menos aún de un día, sabes, nada puede suceder en menos de un día ¿no es cierto? Los pájaro demoran más en sus migraciones y ese chico era un pájaro. Es triste ¿no? A veces me pregunto que será del muchacho y de la muchacha. El ni Ella importan, solo tiene existencia en el relato y después no interesa, como si su vida hubiera terminado aquí. También esta historia ha terminado. Me gusta haberte contado esta historia.
Pretendo contarte un cuento. Un cuento triste. El cuento de una muchacha que se enamoró de un chico y cambió totalmente por el. Y el día que quiso decirle cuán importante era para ella, cuanto había trastocado lo seguro en ella, se enredo con las palabras, lo miró fijo y se fue.
Es increíble – dijo – es tan, tan triste.
Tiéndete en el suelo le pedí, no abras la puerta del baño, le rogué…
Una mujer desnuda es un laberinto. Eso pensaba el muchacho. Acuéstate en el suelo. Él era un buen chico pero estaba muy confundido. ¿Estas ya acostada? Bien. Ella era una buena chica pero tan tímida que después no supo como explicar a Él lo que sentía. El no escuchaba, se había zambullido en sus propios pensamientos y empezaba a cuestionarse de todo, incluso sus sentimientos. Le pidió un tiempo y le destrozó el corazón. Pero a veces hay que ser egoístas para ser feliz pensó. Durante el tiempo el muchacho se convenció de que la muchacha era buena, pero también decidió no continuar con alguien que ni siquiera sabía como comportarse. No se dejó conmover por las lágrimas de Ella, aunque Ella nunca lloró. No se dejó acosar, aunque Ella no lo acosó. Quiso pensar que esa “relación” fue bonita sobre todo porqué fue breve y quiso olvidarlo, recordarlo como un sueño que es lo mismo que olvidar… pero no fue un sueño. Y la muchacha lo sabía. Lo sabía bien. Era lo único que sabía. Pero después de todo no fue una tragedia pues solo estuvieron… ¿sabes cuanto estuvieron? Un día, menos aún de un día, sabes, nada puede suceder en menos de un día ¿no es cierto? Los pájaro demoran más en sus migraciones y ese chico era un pájaro. Es triste ¿no? A veces me pregunto que será del muchacho y de la muchacha. El ni Ella importan, solo tiene existencia en el relato y después no interesa, como si su vida hubiera terminado aquí. También esta historia ha terminado. Me gusta haberte contado esta historia.
domingo, 6 de julio de 2008
Conversa con Osvaldo Reynoso
Ayer después de una semana de tristezas, tenía planeado ir a un concierto pero por esas cosas del destino no se pudo concretar, entonces como las mejores cosas de la vida terminé de casualidad en un bar el ex mosquito un bar barranquino chiquito pero acogedor, en ese bar se iba a presentar el libro del joven y muy guapo escritor peruano Mariano Vargas, la presentación del libro fue muy interesante Mariano habló sobre su libro “Los mutantes” una novela muy arriesgada donde se mezclan diversos estilos, teatro, música, narrativa, definitivamente un libro tan bueno como el autor.
Los comentarios estaban a cargo del respetado, admirado, venerado escritor peruano de la década de los setenta Osvaldo Reynoso. Reynoso nos habló de la literatura, de las clases de influencias que los escritores tienen, alabó el libro de Mariano por lo arriesgado e innovador que es, hasta esos momentos esta mortal se encontraba escuchando obnubilada por las palabras de Osvaldo y la belleza de Mariano.
Terminó la presentación del libro, llame por teléfono para ver que otros planes salían pero por azahares del destino volví al T Rex donde se encontraban unos amigos, como el lugar estaba lleno el único lugar disponible era al costado de Reynoso, con un poco de inseguridad y nerviosismo me acerqué a Reynoso a preguntar si podía sentarme ahí, con el tono más amable que he escuchado Reynoso me invitó a sentarme a su costado, y ahí empezó una muy bonita amistad que espero que se conserve.
Osvaldo como me pidió que le diga porque no le gusta sentirse viejo, me dio muchas lecciones de vida esa noche que han quedado rondando en mi cabeza, me habló de la vida y la muerte, de los muchachos pretenciosos que se creen escritores en estos días, lo que más me agradó es que no quiso hablar de literatura, no más literatura, ahora quiero ser simplemente Osvaldo, véanme como un joven más nos dijo, y nosotros le hicimos caso, nos invitó cerveza y nos habló de una de sus más grandes pasiones no conocida por muchos… la comida.La comida para él no es sólo el acto reflejo de engullir vorazmente cuantas cosas caigan a tus manos, la comida para Osvaldo es un arte tanto de cocinar como de degustar, es una alquimia de sabores.
Reynoso me contó la historia de la esposa de su hermano esta historia me gustó tanto que será la historia que cuente hoy, espero que les guste tanto como a mí me gusto oírla.Hace ya un tiempo por allá en los 40 la sociedad no era tan tolerante como ahora y a las mujeres no nos dejaban disfrutar de nuestra sexualidad plenamente como ahora, por esos tiempos una joven llamada Clorinda se enamoró de un apuesto viajero el cuál con promesas de amor eterno y de matrimonio logró que Clorinda se entregará a él.
Cuando Clorinda se sentía más enamorada y segura que nunca del amor que le tenía este joven viajero fue a encontrarse con él en el lugar donde siempre se encontraban en el descampado de la hacienda e sus padres, ella espero, espero y espero, pero él nunca llego, el viento de otoño se lo había llevado, ella resignada volvió a su casa con lágrimas en los ojos, con la esperanza de que este no se hubiera ido.
Pero los días pasaron y él nunca llegó, y como ninguna tragedia llega sola, por todo el pueblo empezó a rumorar sobre el romance de Clorinda y el viajero, hasta llegar a los oídos de sus padres, su papá enfurecido la cogió del brazo y la llevo a un convento para ser monja de clausura.
El tiempo pasó y ya nadie se recordaba de Clorinda, su hermana menor ya se había casado y tenía hijos, ya nadie se acordaba de la pobre Clorinda que sola y triste solo vivía de los recuerdos vividos, añorando los días de libertad maldiciendo el destino que la hizo juntarse con aquel joven, así fueron pasaron los años… Clorinda ahora ya tenía setenta y cinco años se encontraba con la salud resquebrajada, más enferma que nunca ya no tenía fuerzas, ni ganas de vivir, entonces juntó las pocas fuerzas que le quedaban e hizo un paquete el cuál pidió a la hermana superior que cuando falleciera se lo diera a su hermanita. Luego de dos semanas de sufrimiento Clorinda falleció y el paquete fue entregado a su hermana ahora ya de setenta años.
El paquete consistía en un libro donde Clorinda le había dejado innumerables recetas de comida que databan dl silgo XVI, el convento donde estaba en su natal Arequipa se caracterizaba por su comida, y los no revelados secretos, guardados bajo el más infinito secreto, Clorinda los había revelado, ese fue su más preciado secreto durante los años de encierro en esa especie de cárcel recopilar cuanto pudo de la comida tradicional para mostrarlos al mundo.
Con Osvaldo aprendí ese día ha preparar Ocopa de otra manera, chupe de camarones, sopa de cebolla, pastel de papas, sopa de chairo, sopa blanca y alfajores, todo tan diferente a los platos que ahora levan esos nombres Osvaldo el cuál era cuñado de la hermana de Clorinda ahora tenía en su poder esas recetas.
Ayer cuando nos despedimos Osvaldo me dio su dirección y yo le di mi teléfono, prometió invitarme a almorzar, prometió cocinarme alguna de esas recetas tan interesantes como antiguas, espero que se concrete ese almuerzo, que se cumpla esa promesa, nos prometió a mi y a mis amigos prepararnos una rica Ocopa, chupe de camarones con pastel de papa, el sólo pensarlo se me hace agua la boca…así que cuento los dìas las horas, los minutos, los segundos para que se concrete el encuentro prometido
Los comentarios estaban a cargo del respetado, admirado, venerado escritor peruano de la década de los setenta Osvaldo Reynoso. Reynoso nos habló de la literatura, de las clases de influencias que los escritores tienen, alabó el libro de Mariano por lo arriesgado e innovador que es, hasta esos momentos esta mortal se encontraba escuchando obnubilada por las palabras de Osvaldo y la belleza de Mariano.
Terminó la presentación del libro, llame por teléfono para ver que otros planes salían pero por azahares del destino volví al T Rex donde se encontraban unos amigos, como el lugar estaba lleno el único lugar disponible era al costado de Reynoso, con un poco de inseguridad y nerviosismo me acerqué a Reynoso a preguntar si podía sentarme ahí, con el tono más amable que he escuchado Reynoso me invitó a sentarme a su costado, y ahí empezó una muy bonita amistad que espero que se conserve.
Osvaldo como me pidió que le diga porque no le gusta sentirse viejo, me dio muchas lecciones de vida esa noche que han quedado rondando en mi cabeza, me habló de la vida y la muerte, de los muchachos pretenciosos que se creen escritores en estos días, lo que más me agradó es que no quiso hablar de literatura, no más literatura, ahora quiero ser simplemente Osvaldo, véanme como un joven más nos dijo, y nosotros le hicimos caso, nos invitó cerveza y nos habló de una de sus más grandes pasiones no conocida por muchos… la comida.La comida para él no es sólo el acto reflejo de engullir vorazmente cuantas cosas caigan a tus manos, la comida para Osvaldo es un arte tanto de cocinar como de degustar, es una alquimia de sabores.
Reynoso me contó la historia de la esposa de su hermano esta historia me gustó tanto que será la historia que cuente hoy, espero que les guste tanto como a mí me gusto oírla.Hace ya un tiempo por allá en los 40 la sociedad no era tan tolerante como ahora y a las mujeres no nos dejaban disfrutar de nuestra sexualidad plenamente como ahora, por esos tiempos una joven llamada Clorinda se enamoró de un apuesto viajero el cuál con promesas de amor eterno y de matrimonio logró que Clorinda se entregará a él.
Cuando Clorinda se sentía más enamorada y segura que nunca del amor que le tenía este joven viajero fue a encontrarse con él en el lugar donde siempre se encontraban en el descampado de la hacienda e sus padres, ella espero, espero y espero, pero él nunca llego, el viento de otoño se lo había llevado, ella resignada volvió a su casa con lágrimas en los ojos, con la esperanza de que este no se hubiera ido.
Pero los días pasaron y él nunca llegó, y como ninguna tragedia llega sola, por todo el pueblo empezó a rumorar sobre el romance de Clorinda y el viajero, hasta llegar a los oídos de sus padres, su papá enfurecido la cogió del brazo y la llevo a un convento para ser monja de clausura.
El tiempo pasó y ya nadie se recordaba de Clorinda, su hermana menor ya se había casado y tenía hijos, ya nadie se acordaba de la pobre Clorinda que sola y triste solo vivía de los recuerdos vividos, añorando los días de libertad maldiciendo el destino que la hizo juntarse con aquel joven, así fueron pasaron los años… Clorinda ahora ya tenía setenta y cinco años se encontraba con la salud resquebrajada, más enferma que nunca ya no tenía fuerzas, ni ganas de vivir, entonces juntó las pocas fuerzas que le quedaban e hizo un paquete el cuál pidió a la hermana superior que cuando falleciera se lo diera a su hermanita. Luego de dos semanas de sufrimiento Clorinda falleció y el paquete fue entregado a su hermana ahora ya de setenta años.
El paquete consistía en un libro donde Clorinda le había dejado innumerables recetas de comida que databan dl silgo XVI, el convento donde estaba en su natal Arequipa se caracterizaba por su comida, y los no revelados secretos, guardados bajo el más infinito secreto, Clorinda los había revelado, ese fue su más preciado secreto durante los años de encierro en esa especie de cárcel recopilar cuanto pudo de la comida tradicional para mostrarlos al mundo.
Con Osvaldo aprendí ese día ha preparar Ocopa de otra manera, chupe de camarones, sopa de cebolla, pastel de papas, sopa de chairo, sopa blanca y alfajores, todo tan diferente a los platos que ahora levan esos nombres Osvaldo el cuál era cuñado de la hermana de Clorinda ahora tenía en su poder esas recetas.
Ayer cuando nos despedimos Osvaldo me dio su dirección y yo le di mi teléfono, prometió invitarme a almorzar, prometió cocinarme alguna de esas recetas tan interesantes como antiguas, espero que se concrete ese almuerzo, que se cumpla esa promesa, nos prometió a mi y a mis amigos prepararnos una rica Ocopa, chupe de camarones con pastel de papa, el sólo pensarlo se me hace agua la boca…así que cuento los dìas las horas, los minutos, los segundos para que se concrete el encuentro prometido
jueves, 3 de julio de 2008
Descanza en paz...
Las preguntas seguirán sin respuestas, las preguntas se quedaran en el viento, mis preguntas se volaran cuál hojitas en el invierno, también se llevará el viento tú sonrisa, las pocas conversaciones que tuvimos, las pocas veces que nos vimos, todo eso se los llevará el viento... como te llevo a ti.
Me siento en un rincón oscuro de mi dormitorio, escucho alguna canción que me haga recordarte un poquito, que me haga imaginar alguna conversa que tuvimos tal vez en mi imaginación... quiero imaginar que aún estas cerca y que me das ese beso lleno de ternura que sólo una vez sentí de tus labios.
Y quiero pensar que ahora te fundiste con el viento de invierno, que eres una de esas gotitas de agua que trae la lluvia, que te convertiste en una de esas voces de ausentes que traen los ríos, allá lejos, muy lejos en la natal Huancavelica, ahora ya eres parte del río Cachi, del cerro Sachamarca, ahora ya estas lejos ahora, ya no te veo
Y habrán servido de algo los cuentos que te leí en la clínica, las historias de mis viajes que te conté sin obtener respuesta alguna, pensando que quizás me escuchabas, que quizás entendías algo de lo que te decía.
Prefiero pensar que eres risa, que eres viento, que eres río, que eres árbol, que eres azul infinito, que vuelas libre junto a los pájaros, y no recordarte conectado a una máquina, no recordarte sin poder hablar, sin decir nada, y sí los médicos tenían razón sólo un mes más de sufrimiento, en menos de un mes se acabo todo...Las respuestas se quedaran en el viento, se quedaran rondando mi cabeza, tal vez un día vuelva a Huancavelica a reconstruir mis pasos, tus pasos, sus pasos, no más reproches de ninguna parte, no más pleitos con entre padre e hijos, entre Adán y Caín... ahora sólo puedo decir descansa en paz señor Armando... descansa en paz abuelo...
Me siento en un rincón oscuro de mi dormitorio, escucho alguna canción que me haga recordarte un poquito, que me haga imaginar alguna conversa que tuvimos tal vez en mi imaginación... quiero imaginar que aún estas cerca y que me das ese beso lleno de ternura que sólo una vez sentí de tus labios.
Y quiero pensar que ahora te fundiste con el viento de invierno, que eres una de esas gotitas de agua que trae la lluvia, que te convertiste en una de esas voces de ausentes que traen los ríos, allá lejos, muy lejos en la natal Huancavelica, ahora ya eres parte del río Cachi, del cerro Sachamarca, ahora ya estas lejos ahora, ya no te veo
Y habrán servido de algo los cuentos que te leí en la clínica, las historias de mis viajes que te conté sin obtener respuesta alguna, pensando que quizás me escuchabas, que quizás entendías algo de lo que te decía.
Prefiero pensar que eres risa, que eres viento, que eres río, que eres árbol, que eres azul infinito, que vuelas libre junto a los pájaros, y no recordarte conectado a una máquina, no recordarte sin poder hablar, sin decir nada, y sí los médicos tenían razón sólo un mes más de sufrimiento, en menos de un mes se acabo todo...Las respuestas se quedaran en el viento, se quedaran rondando mi cabeza, tal vez un día vuelva a Huancavelica a reconstruir mis pasos, tus pasos, sus pasos, no más reproches de ninguna parte, no más pleitos con entre padre e hijos, entre Adán y Caín... ahora sólo puedo decir descansa en paz señor Armando... descansa en paz abuelo...
martes, 1 de julio de 2008
Fulanito
....Toda la gente está cambiando en estos días. Hay de formas a formas, para cambiar, pero ésta es muy violenta según el parecer de Fulanito: la gente cada vez se mira menos a los ojos y por lo tanto se comprende menos. El problema no es que todos cambiemos, sino que no queramos acordarnos de cómo fuimos antes. Una vez que creemos ser otros, nos deja de complacer la idea de encontrarnos con nuestro pasado, y empuñarlo como potente paraguas para defendernos del mal tiempo y decir: qué bueno estamos a salvo, aún con este presente de días raudos para algunos y de angustia de vivir para otros...
lunes, 30 de junio de 2008
Desestructurada
Porque te odio mil veces y te quiero una vez, porque puedes hacer despertar los sentimientos más feos en mí, por qué no solamente paso la página y río en el río como solía hacer siempre, me tiro de un puente y vuelvo a nacer.
Solamente sé que detesto los momentos de hoy, detesto los días que ya no tienen noche, y las noches que se vuelven chiquitas porque simplemente no puedo dormir, porque simplemente mis ojos ya no pueden cerrarse y se despiertan cada cinco minutos para ver si estoy sola... Y lo estoy… y suspiro y respiro.
Corro, grito, lloro, voy a mil… quiero estar en mil, me encanta tener el poder, detesto que me desequilibren, odio pensar demasiado, me alegra bailar, amo fumar, extraño lanzar, detesto hacer promesas... detesto que siempre las cumplo
Odio escribir y que nadie me responda, odio pensar que no me quieres, odio pensar que me quieres, y todo se confunde y todo lo confundo, y vivir confundida está siendo hoy en día mi vida...clara, clara, clara, quiero estar clara, quiero ser una chica típica, quiero ser una chica normal, hacerme dos colitas y jugar con mi cabello, hablar tonterías, y que todos se rían no se si con migo o de mi...
Odio la tristeza, detesto llorar... odio ver a la gente llorar… quiero cantar lalalala, la vida se complica cuando creces y la complicas, todo es sencillo en realidad, quiero jugar contigo como antes perseguir canciones besarnos en los semáforos y que los carros nos toquen el claxon porque nos envidian...
...¿me envidian? No... yo los envidio, ya no me envidian, envidio verte feliz, pero me alegra verte feliz… feliz, feliz, feliz me dices te odio, te odio y odio a los pitufos, quisiera comérmelos a todos, dicen que saben a suspiros…
...suspiro… odio que seas feliz antes que yo, te envidio, tú ya no me envidias, detesto que no me envidies... quiero ser una buena chica, ¿soy buena? Busco serlo, pero no puedo, eso está mal, sí eso está mal que tú me digas tengo otro amor… odio a tú chica…mentira la amo, carajo es más linda que yo… te detesto… sé que me detestas, será que solamente podremos detestarnos… amigos, amigos, simplemente amigos, quiero ser tú amiga o tú amigo… no puedo no puedes, mierda que difícil, eres complicado y yo soy simple ¿simple? Ja a quien engaño, yo te complico, yo lo complico todo….mierda quiero ser libertad como libertad…ya no quiero escribir, ya no quiero pensar
...ya no quiero que estés en mis pensamientos ni en cada uno de mis poemas, ni en mis cartas, ni buscarte de a poquitos en otras personas, no quiero armarte como un rompecabezas, no quiero hacer más mounstros, no más Frankeinsteins, que tenga tus ojos que tenga tú nariz, que tenga tú cabello (siempre tú cabello) o tú sonrisa, no son tú, no eres tú… te quiero, pero te odio y el odio es más grande y no debo odiar, pero te odio, lalalala canto de nuevo y lo repito hasta creer mi mentira “te-de-tes-to… me-de-tes-tas”, y sí, lo nuestro se resumía en algo tan simple como una ecuación Tú + Yo = PROBLEMAS = CAOS…
Adios para siempre…y pa’ delante no má! yo con mi vida y tú con la tuya
Solamente sé que detesto los momentos de hoy, detesto los días que ya no tienen noche, y las noches que se vuelven chiquitas porque simplemente no puedo dormir, porque simplemente mis ojos ya no pueden cerrarse y se despiertan cada cinco minutos para ver si estoy sola... Y lo estoy… y suspiro y respiro.
Corro, grito, lloro, voy a mil… quiero estar en mil, me encanta tener el poder, detesto que me desequilibren, odio pensar demasiado, me alegra bailar, amo fumar, extraño lanzar, detesto hacer promesas... detesto que siempre las cumplo
Odio escribir y que nadie me responda, odio pensar que no me quieres, odio pensar que me quieres, y todo se confunde y todo lo confundo, y vivir confundida está siendo hoy en día mi vida...clara, clara, clara, quiero estar clara, quiero ser una chica típica, quiero ser una chica normal, hacerme dos colitas y jugar con mi cabello, hablar tonterías, y que todos se rían no se si con migo o de mi...
Odio la tristeza, detesto llorar... odio ver a la gente llorar… quiero cantar lalalala, la vida se complica cuando creces y la complicas, todo es sencillo en realidad, quiero jugar contigo como antes perseguir canciones besarnos en los semáforos y que los carros nos toquen el claxon porque nos envidian...
...¿me envidian? No... yo los envidio, ya no me envidian, envidio verte feliz, pero me alegra verte feliz… feliz, feliz, feliz me dices te odio, te odio y odio a los pitufos, quisiera comérmelos a todos, dicen que saben a suspiros…
...suspiro… odio que seas feliz antes que yo, te envidio, tú ya no me envidias, detesto que no me envidies... quiero ser una buena chica, ¿soy buena? Busco serlo, pero no puedo, eso está mal, sí eso está mal que tú me digas tengo otro amor… odio a tú chica…mentira la amo, carajo es más linda que yo… te detesto… sé que me detestas, será que solamente podremos detestarnos… amigos, amigos, simplemente amigos, quiero ser tú amiga o tú amigo… no puedo no puedes, mierda que difícil, eres complicado y yo soy simple ¿simple? Ja a quien engaño, yo te complico, yo lo complico todo….mierda quiero ser libertad como libertad…ya no quiero escribir, ya no quiero pensar
...ya no quiero que estés en mis pensamientos ni en cada uno de mis poemas, ni en mis cartas, ni buscarte de a poquitos en otras personas, no quiero armarte como un rompecabezas, no quiero hacer más mounstros, no más Frankeinsteins, que tenga tus ojos que tenga tú nariz, que tenga tú cabello (siempre tú cabello) o tú sonrisa, no son tú, no eres tú… te quiero, pero te odio y el odio es más grande y no debo odiar, pero te odio, lalalala canto de nuevo y lo repito hasta creer mi mentira “te-de-tes-to… me-de-tes-tas”, y sí, lo nuestro se resumía en algo tan simple como una ecuación Tú + Yo = PROBLEMAS = CAOS…
Adios para siempre…y pa’ delante no má! yo con mi vida y tú con la tuya
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